miércoles, 15 de septiembre de 2010

ALEJO PRÓSPERO COLLIN,cartas bilbainas de 1859

Alejo Próspero Collin


Nadie las mueva
que estar no pueda
con Collin a prueba.




"Decía Collin y si no lo decía lo practicaba,que es una manera de expresión más trascendente,que la vida había que pasarla a tragos"( de un contemporáneo suyo, Mauro de Gogor)






El día 6 de Octubre de 1808,por comisión de Don Antonio María de Landazabal teniente cura de la insigne Iglesia Colegiata,de Santa María de la ciudad de Vitoria,yo Don José Gabriel Velez de Elorriaga,ecónomo del Hospital Militar de la ciudad de Vitoria:Bauticé un niño que nació a las nueve de la noche,del día 4 del mismo mes y le puse por nombre ALEJO PRÓSPERO,hijo de RAMÓN COLLIN natural de Toulouse(Francia) departamento del Alto Garona y de Ana Simon Leonard,su legítima mujer natural de Metz departamento de la Mossela y ambos siguiendo al ejército francés,que actualmente se halla en estos reinos.

Fue padrino Juan Francisco Guillois,comisario de guerra del ejército francés,encargado actualmente de la policía de esta ciudad.
Le advertí del parentesco espiritual y demás obligaciones que contrajo y para que conste lo firmo en Vitoria a 7 de Octubre de 1808.
José Gabriel Vélez de Elorriaga-Antonio María de Landazabal,es copia fiel y exacto de su original a la que en caso necesario me remito. VITORIA 2 de Marzo de 1810-ANTONIO LANDAZABAL.

Hay seres en los pueblos que inspiran la compasión de sus semejantes o les sirven de burla y entretenimiento en casi todas las ciudades de mediana importancia y aun aveces en las muy populosas ,se distinguen estos desgraciados y llaman la atención de todas clases.
Aveces es un demente,otras un fatuo,cuando un hombre ridículo y extragavante,con frecuencia el que se deja dominar por vicios abyectos y despreciables.Entre estos seres desgraciados debemos contar con Alejo Collin,huérfano y abandonado en el mundo desde sus primeros años.
Collin nació de padres que ocuparon una posición regular,pero entre el desorden de las guerras y los vicios que llevan consigo,fue abandonado a su suerte.
No sabemos de que manera,pero es presumible que cuando los franceses salieron por última vez de Bilbao,dejaron aquí a Collin y desde aquella época o poco más tarde todo el mundo le conocía.Ocupado en el oficio de recadista,cigarrero y en otras faenas parecidas,llegó a la edad de 35 años y en los últimos años de su existencia,su vida fue borrascosa por demás,entregado totalmente a la bebida.

Sin  embargo Collin era un hombre de buen corazón,honradísimo y apreciado por muchas personas que recordaban su vida,sus desgracias y la mala muerte que le cupo de ser abandonado por sus padres que nunca lo reclamaron.

Grandonazo y gordo,con cogote de flan tostado y anchas espaldas,resultaba su cuerpo como un inmenso fardo de patatas y su carota como un chafarrinón embadurnado en corcho,pues apenas en ella se le dibujaban las facciones..
Así en conjunto salvo el andar a cuatro patas y eso más de una vez hubo de hacerlo,semejaba a un paquidermo,según eran torpes sus formas y pesados sus movimientos.
En estos últimos años los alcoholes le habían embrutecido de tal modo,que había perdido toda dignidad de hombre.
Su afición al amílico cuando con cándida sencillez se llamaba aguardiente,era desmedida.
Una vez se bebió algunas copas de aguarrás o de petróleo,quedando de lo más campante y persuadido de que aquello que le daban era finísimo Martel......

Tan famoso,como como insigne bonachón,profesó la democracia por instinto... Hablaba de tú a todo el mundo.
Collin era el coco de los niños,el entretenimiento de las nodrizas,el haz me-reír de algunos círculos principales de nuestra sociedad y algunas veces sirvió para remedios bien originales.
Perseguido por los niños,en su estado de embriaguez,veíasele dormido en los paseos públicos,ya en los coches de las diligencias,bajo los atrios de las iglesias o a campo raso.Su naturaleza de hierro todo lo resistía y jamás le hemos conocido enfermo.

Nunca se le oyó blasfemar y pocas veces se le vio reír,fue incapaz de hacer daño a una mosca.Por eso desdeñaba el moscatel y gustaba de habérselas con elementos mas fuerte que él.

En una ocasión al Señorío de Bizkaia llegó un señor gobernador cuyo parecido con Collin era asombroso.Se podía decir que habían vaciado el molde y sacado dos iguales,pero el uno bien trajeado y el otro andrajoso.

La gente joven,bromista y jaranera de aquel tiempo,los llamados "pollos",tenían un centro de reunión predilecto,en la calle Correo,que adquirió mucha celebridad con el nombre de la "Pastelería" y con todos sus distinguidos miembros,se tuteaba el ínclito Collin.

Era la época estival y de fiestas en Bilbao,con las corridas de toros y el gobernador a quien ya se llamaba "Collin",debía presidir la antigua plaza de toros de madera.
Los de la" Pastelería" vistieron,al Collin auténtico,con frac,sombrero de copa,guante blanco y bastón con borlas.
Lo llevaron a la plaza en coche,dándole un asiento de preferencia en las gradas,justo debajo del palco presidencial.
Salió el célebre Patacón,alguacil de la plaza con su característico traje de mahón,dando unas girivueltas al recoger las llaves del toril.
Collin se quita el sombrero y saluda gravemente el falso gobernador,que había aprendido la lección entre copa y copa en la "Pastelería".Sacaba con seriedad el pañuelo y lo agitaba levantándose de su asiento.

Pronto se apercibió el público de la doble presidencia y lo celebraba con ruidosas carcajadas,cundiendo la hilaridad general.
El autentico gobernador,salió de los toros mas corrido que una mona y Collin se fue a dormir la borrachera,todo con reposo y tranquilidad.

Los lugares donde acostumbraba a desperezar un sueño,eran el atrio de las Iglesias Santiago,San Nicolás,las puertas abiertas de las casas o los coches de transporte público.
Una noche del sábado fue las mas fría del año y es sabido los efectos mortíferos del frío en un cuerpo embriagado.
Fueron los mozos del coche de línea de Bermeo,que te tenía su parada en la Plazuela de San Nicolás,al ponerlo en marcha le encontraron a él,era Collin.Lo zarandearon para despertarle,pero no daba señales de vida.Se convencieron de que Collin estaba muerto.
Su cadáver yerto y frío fue conducido al Hospital de Atxuri,sin que se pudiera hacer nada por él.Con la muerte de Collin ha desaparecido uno de esos héroes,que son conocidos por todos los habitantes de los pueblos,como objeto de burla  algunas veces y otras de risa,entretenimiento.

Muy pocos van quedando en Bilbao,desde la desaparición del famoso Justo Lecanda.Lo que indica que las constumbres se modifican y tienden a mejorar sus condiciones.
Este hombre pertenece a  Bilbao y ya forma parte de su historia,es del acervo popular del pueblo y queremos que permanezca su recuerdo.
Hemeroteca de la Diputación Foral de Bizkaia
El honrado Collin,de Emiliano de Arriaga

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