SOCIOS DEL CLUB DEPORTIVO BILBAO, EN LOS MONTES MALDITOS, AÑO 1970.
RAFAEL FERNÁNDEZ DEL CANO
FEDERICO RUIZ DE ARCOCHA
PABLO ZURIMENDI, Los componentes de la expedicción
1 de agosto al 8 de agosto de 1970.
CIMAS ALCANZADAS
Pico Paderna 2.620 metros.
Pico del Coll de Barrancs 2540 metros.
Pico Aneto 3404 metros.
Pico del Medio 3345 metros.
Maladeta occidental 3270 metros.
Sacroux 2674 metros.
Remuñé 2874 metros.
Parece que fue ayer cuando estábamos brindando en un restaurante de Fuenterrabía, por la próxima excursión, acaba de morir la del Pirineo 1969. Pero teníamos el gusanillo inquieto de los pirineistas.
El brindis final fue por el Aneto y puedo decir que me ilusionó mucho, pisar la cumbre más alta del Pirineo y tal vez mi techo.
Pero todavía tendrían que pasar 360 días y salvar una serie de obstáculos para el Pirineo 70.
Zurimendi tenía metida en la cabeza los Montes Malditos.
En esta nueva salida por el Pirineo a los que formábamos el grupo, se unió el gran escaldor de la E.N.A.M., nuestro amigo Rafa Fernández del Cano. Su presencia y su cuerda roja daba seguridad al equipo para estos montes Malditos.
Bilbao-Benasque con parada en Gabin
Salimos del Club Deportivo Bilbao, cinco minutos antes de lo previsto.
Acomodamos los bártulos en el portamaletas de un mil Seat quinientos, comodamente instalamos decidimos que el cajero del grupo sería Rafa.
Subimos por la cuesta del Cristo y nos pusimos a los pies de la Virgen de Begoña y dar el último adios a nuestro querido bocho.
Estaba programado que la comida sería en Gavin en el Mesón del Jamón, recomendado por Feijoo.
Refrescados los gaznates y saciada el hambre y con tiempo suficiente para estirar las piernas, en 35 minutos nos presentamos en la puerta de Baños de Benasque.
El hotel está situado a 1702 metros de altitud, asentado a las faldas de una de las crestas que forman el armazón de los MONTES MALDITOS.
Famoso por sus aguas ferruginosas, recomendado en la nutrición, digestivo y nerviosos.
Nuestro primer objetivo fue la adquisición de un mulo, para que nos llevase hasta la Renclusa todo el avituallamiento.
El resultado fue negativo, de señoritos nos convertimos en sherpas, así empezó nuestra primera noche en las puertas el Pirineo, tres horas hasta llegar al campamento base.
El dos de agosto, previo desayuno, cargamos nuestras voluminosas mochilas a la espalda y marchamos al campamento base de la Renclusa.
Una senda que parte del mismo Baños y bordea las faldas de las estribaciones del Pico Alba y el hermano Paderna, el camino nos lleva hasta Plá del Hospital.
Llegamos a el Plan deis Estanys, agradable paseo de 55 minutos, abundante ganado pasta por este valle , aprovechamos un frondoso árbol para descansar.
Los pirineistas hacen gala de su saber y van nombrando uno a uno los picos Malditos, como si leyeran el periódico.
Tomamos el sendero que zig-zagueando hasta la Renclusa, lugar estratégico para hacer los montes Malditos.
Hoy vemos hielo y grandes bloques rocosos, antiguamente aquí se extendían ricos pastos, alimento de abundantes rebaños.
Sin mochilas y con ganas de pisar cima, emprendimos el camino pasando por los lagos de Paderna y a una hora y cuarenta minutos estábamos a 2620 metros de altitud.
El día era muy apropiado para contemplar todo el panorama, sin perder detalle. El pico Paderna está situado frente al grandioso macizo de los Montes Malditos, vamos viendo y nombrando los nombres. El primero la Tuca Blanca, Diente del Alba parece de cristal tallado, le sigue Pico Alba, separados por el collado de Alba, las tres cumbres que forman la Maladeta Occidental.
El conjunto de tanta grandeza termina en la cumbre más alta de los Pirineos, el Aneto pero para llegar a él siguiendo una línea imaginaría que une Tuca Blanca, el Aneto, pasando por el Pico Maldito, Punta de Astorg, Punta del Medio y el Pico Coronas.
Una hora cuarenta, que han pasado sin darnos cuenta y el frío en las alturas se hace notar y se decidió por la vía directísima alcanzar el lago Paderna y llegamos al campamento base.
Partida de mus, cena bien puesta por el guarda del refugio, pensando en el tiempo, si saldría bueno para subir al Aneto, el refugio esta con el cartel que dice lleno.
A las tres de la madrugada, una voz potente nos despierta para anunciar que el tiempo era malo y la subida al Aneto nada recomendable.
Nos dimos la vuelta y echamos en los brazos de Morfeo, eran las ocho de la mañana cuando salimos del refugio con la idea de subir a la cumbre del Pico Barrancs, teníamos que salvar el paso del torrente de Barrancs y la tormenta hace acto de presencia, no veíamos con la niebla.
Con mapa y brújula Feijoo nos anima a subir al Pico de Salencas, pero el tiempo era muy malo y teníamos pocas ganas de mojarnos, además de la niebla, total que desistimos de subir al Pico Salencas.
Volvimos al refugio en nuestra habitación confraternizamos con cuatro guiputxis muy simpáticos, dormían en nuestra habitación.
Pensaba en alguna rivalidad entre vizcaínos y guipuzcoanos, por cosas futbolísticas futbolísticas, pero no existe rivalidad entre los montañeros, la camaradería se hizo notar enseguida.
El jefe de los guipuzcoanos se llamaba Antxón, era un gran pirineista y se conocía palmo a palmo todas las zonas ya recorridas.
EL COLOSO DE LOS MONTES MALDITOS
Martes 4 de agosto
La noche era esperanzadora para el Aneto, con esa ilusión nos metimos en la cama.
Serían las tres y media de la madrugada, cuan se oyó un fuerte golpe en todas las puertas de los dormitorios, acompañado del grito ¡Anetoooooo !, la consigna para informar que había vía libre.
Los montañeros preparan sus cosas, mochilas, botas, cranpones, los bastones, cuerda, algo de comida.....
Nosotros más astutos nos dimos la vuelta y dejamos subir a toda la marabunta de alpinistas.
Eran las seis treinta cuando salimos del refugio de la Renclusa, iniciando el acceso al Portillón Inferior, en una hora y veinticinco minutos, librando grandes bloques de granito, alcanzamos el Portillón a 2515 metros.
Por un sendero empinado descendemos rapidísimos lamiendo las laderas del contrafuerte, hasta alcanzar un banco de roca, como si fuera un islote en un mar de hielo.
Entramos en el glaciar del Aneto, hora cincuenta y cinco minutos, siempre ascendiendo, alcanzamos el collado de las Coronas, este collado está a 3173 metros, siendo el más elevado del macizo de la Maladeta.
A nuestro alcance el Aneto, empezamos a remontar pronunciadísimas pendientes de nieve, siguiendo las huellas de anteriores montañeros, salvando este obstáculo ya estaba muy cerca la anhelada cumbre, tan solo nos faltaba franquear el famoso puente o Paso de Mahoma.
Nuestro último obstáculo una estrecha arista granítica cortada a pico entre dos enormes abismos, pero elevándose en una rápida pendiente.
Rafa viendo que nos tan fiero el león como lo pintan, deja la cuerda roja, pidiendo paso, se lanza agil como un rebeco para animarnos en nuestra travesía.
Pensé por un momento que no era esto el paso de Mahoma, sino que cruzábamos las Ramblas de Barcelona, solo faltaba un semáforo, o guardia de circulación.
A unos 25 metros de la cumbre, una pequeña cruz, en recuerdo de Adolfo Blass y su guía José Sayó que perecieron fulminados por un rayo.
La cima más elevada de los montes malditos, daba la impresión de estar en un mundo distinto, más cerca de Dios, saludos, alegría, a nuestros pies el vasto lago Cregüeña que ocupa el fondo de las crestas de los montes malditos, también cerca tenemos al Posets, Perdiguero y a lo lejos se podía ver los colosos Balaitous y Vignemale, en el macizo de Gavarnie.
Estan con nosotros nuestros amigos guipuzcaonos que descorchan agua de Bilbao, es la alegría, fotos y en el libro de registro del Centro Excursionista de Cataluña, las firmas. Depositado entre piedras del mojón, un pequeño recuerdo de nuestra subida al coloso.
Zuri anda fuerte, Rafa igual, en compañía de nuestros amigos los guipuzcoanos, hacen los collados de Coronas, Pico Coronas, Pico del Medio, para bajar al collado Maldito a la Renclusa.
Por otro lado Feijoo y yo volvimos al Portillón inferior por la misma ruta de subida, para bajar al Refugio de la Renclusa.
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| PABLO ZURIMENDI EL PRIMERO SENTADO Y FEIJOO DE PIE EN EL MONTE SCHRADER O MÁS CONOCIDO COMO GRAN BACHIMALA 3.177 METROS, EN EL PIRINEO ARAGONÉS, ENTRA FRANCIA Y ESPAÑA- AÑO 1964. |
Pablo Zurimendi, era la segunda vez que subía al Aneto, lo hizo en el año 1962. Miraba con envidia la larga y brava cresta que lo une a la Maladeta. Pico Coronas, Pico del Medio y Punta Astorg. No parece demasiado difícil y sin embargo si bravo y con un panorama espléndido, en su misión separadora de los valles de Esera con los valles de Vallibierna y Cregüeña.
José Antonio y Fede no colaboran, opinan que por hoy ya han subido bastante y se unen a la larga caravana que desciende por el camino normal.
Rafa se apunta, en el mismo collado a la derecha una chimenea en su iniciación suave que sube hacia la cresta. Luego se empina un poco y hay que trepar fuerte para superar un resalte que con la ayuda moral de que ya habían pasado los donostiarras, lo paso fasil, fasil, con la tranquila presencia del escalador.
Somos dos Pablo Zurimendi y el escaldor Rafael Fernández del Cano.
Termina la chimenea, la cresta es ancha y formada de grandes bloques redondeados y con buenos agarres. Se ve un inmenso panorama semejante al Aneto. Por el glaciar a nuestros pies las numerosas cordadas que desciende hasta la Renclusa, parecen hormiguitas.
Seguimos la cresta sin dificultades, hasta la parte culminante, el Pico Coronas. Dos vascos se han adelantado y parece quieren llegar hasta la punta de Astorg, encima del collado Maldito, destrepamos hacia el cuello del Medio, punto en que el glaciar se une a la cresta rocosa y me parece estupendo el descenso, aunque la rimaya abre unas terribles fauces.
Dejamos las mochilas y seguimos hacia el Pico del Medio, la cresta se va afilando y cortándose vertiginosamente a ambos lados, la cumbre no es dificil, pero después empeoro rápidamente, aunque la guía dice que la parte superior es más dificil.
Los donostiarras y yo decidimos que con los tres, tres mil que ya habíamos cumplido.
Nos tumbamos tranquilos y felices sobre la roca de la cumbre.
Rafa y yo y otros tres forofos continuamos, hay otras dos cordadas por la cresta, no pareciendo que lo están pasando nada bien, tienen cara de haber pasado apuros.
Dicen que para pasar a Punta de Astorg hay que pasar por una grieta muy dificil y se retiran.
Sienten decepción por encontrar en la montaña a un grupo de vascos sin vino ya pensaban en pegar un buen trago de vino de Rioja.
Vuelven los amigos que se habían arrugado en la grieta y regresamos al collado del Medio, a los madrileños que vemos que están un tanto verdes en la roca y en la nieve, les ofrecemos que se encordasen con Rafa y conmigo. Los guipuzcoanos "Kalparra" forman un segunda cordada.
Pasada la rimaya por un estrecho puente de nieve, descendemos en diagonal a la izquierda para visitar el famoso collado Maldito, que lo teníamos pendiente de visitar.
La nieve es buena y marchamos a media ladera sin dificultades. Para no perder altura seguimos pegados a la pared de roca, bajo el Pico del Medio, la pendiente se acentúa y debajo aparece una grieta con muy malas intenciones. Hay que tallar escalones, los madrileños resbalan con frecuencia, quiero ir al otro lado de la roca, pero Rafa me riñe, no medeja ir. Tiene razón descendemos unos 50 metros dejando la rimaya a la izquierda y seguimos casi de paseo hacia el collado Maldito. Bajo la Punta de Astorg, una cordada catalana baja por el nevero casi vertical.
Alcanzamos tras pequeña subida el collado Maldito. A nuestros pies hacia el sur aparece el valle de Cregüeña con su enorme lago con un colorido maravilloso. La subida desde el lago parece imposible.
Es una pared vertical de unos 250 metros de altura cortada por una chimenea.
No parece dificil subir a la Madaleta, pero desistimos por hoy y bajamos a grandes zancadas por la nieve blanda, hacemos una especie de comida con todo lo que nos ha sobrado, el tiempo empieza a empeorar y hay que bajar. Pronto enlazamos por el camino normal que parece una carretera y sin dificultad llegamos al Portillón inferior.
Mis rodillas empiezan a protestar airadamente del trabajo extraordinario sometido en el día de hoy.
Para para descansar un rato, dejo marchar a mis amigos, Rafa me espera. Bajo muy despacio porque mis rodillas no me lo permiten, la tormenta se acerca amenazadora y estamos a cinco minutos del refugio y empieza a llover en grandes gotas, no me importa mojarme ya pasando de la puerta del refugio, se desencadena el diluvio universal y me tumbo en la litera para recuperarme.
¡Ah no hice uso de los crampones!.
DEL PICO DEL ALBA A PUNTEAR LA MALADETA OCCIDENTAL.
5 de agosto miércoles.
El tiempo se estaba portando bien, Zuri y Feijoo andaban mejor, a pesar de la paliza de ayer, por lo que el día destinado a descanso, un día ya tradicional en este tipo de excursiones, les quitamos de la cabeza Rafa y yo el Pico del Alba.
Después del desayuno con la mochila a la espalda, salimos del refugio camino al lago Paderna, dejando a nuestra derecha el Pico Paderna y fuimos a la base del Pico Alba, delante de nosotros iban los guiputxis que ya habían comenzado la ascensión al Pico, por la precaución que tomaban decidimos cambiar de ruta.
Cruzamos el glaciar Alba, situándonos en el cuello de Alba, tras una emocionante ascensión por el glaciar.
Se unió a nosotros el viento, por la altura y la velocidad con que soplaba, pensamos que era mejor una retirada a tiempo antes que una tragedia y decidimos cambiar de itinerario.
Bajamos del glaciar con la cuerda para ir al collado del Alba y trepando llegaríamos a la cumbre de la Maladeta occidental 3270 metros.
Bajamos por donde subimos para llegar al glaciar de Alba, hicimos una parada pegados a la pared para comer algo, una parada de veinte minutos y bajar al lago Paderna.
Cumplido nuestro objetivo de alcanzar un nuevo 3000 metros, llegamos al campamento en plena camaradería y alegría, satisfechos por lo logrado.
Después de cenar en mesa redonda tomamos café y Carlos III, todos juntos con los guiputxis, un brindis por la amistad.
REFUGIO RENCLUSA DE BENASQUE CON TARJETA EN
SACROUX
6 de agosto jueves.
Buen tiempo en el día de despedida del refugio, los rayos iluminaban el refugio.
Con nuestras mochilas repletas nuestra dirección era ir a Pla del Hospital, una bajada zigzageante y así llegamos al Plan Deis Estanys, hora y treinta y cinco de bajada, tras dejar las mochilas escondidas comenzamos a subir bajo los rayos del sol hacia el Pico de Sacroux.
Fueron dos horas y veinticinco minutos de interminable subida por una pendiente muy pronunciada, la senda estaba muy bien marcada hasta llevarnos hasta el puerto de Gurgutés, aquí el descanso era obligado y echamos mano de los dátiles, jamón, vino y chocolate, fueron las vitaminas para reponer fuerzas por el castigo a nuestros cuerpos cansados.
Feijoo y Zurimendi eran los jefes, eran veteranos en estas lides se impusieron a los noveles.
Subimos a la cumbre de Sacroux 2674 metros, subiendo a la izquierda del puerto desde Plan Deis Estanys. Eran 40 minutos de ascensión, imponente visión en la cumbre del Sacroux. Esta cumbre está en la misma linea fronteriza y así pudimos contemplar toda la crestería de los Montes Malditos, Pico Salencas, Mulieres y el Midi D`ossue, Furcanada, al este teníamos al Pico Salvaguardia, el Pico La Mina, al oeste divisamos el Perdiguero, Remuñe.
Echamos una mirada a la dulce Francia, nos despedimos del Sacroux
dos horas de bajada por donde habíamos subido y nos presentamos en Pla Del Hospital.
Eran las cinco treinta de la tarde, salchichas, carne de bote, jamón, melocotón, Nescafé, rodeados de buenos tragos de vino, junto a las pelmazas moscas.
La cómoda habitación de hace cinco días, por obra y gracia del público del abarrotado hotel, se convierte en un camarote que con unos colchones en el suelo y nuestros sacos de dormir, que servían a nuestros cuerpos cansados, mañana sería nuestro último día de batalla.
REMUÑE 2874, CON VUELTA A BAÑOS DE BENASQUE POR LA DIRECTÍSIMA.
7 de agosto viernes.
Remuñe se encuentra en el extremo de una cadena fronteriza entre valles de Literolas y Remuñe. Sus alturas principales Remuñe 2874 metros, Peña Literolas 2821 metros y Pico de Aguas Pasas en el otro extremo.
De Plá de Baños nos adentramos en el valle de Literolas, despues de 2,30 horas, pudimos contemplar el torrente de Literolas, media hora de parada para beber agua y reponer fuerzas.
Subimos al Pico Estós, estaba a nuestro alcance 2532 metros, los justos para el concurso de montes de alta montaña.
Treinta y cinco minutos y al fin el collado de Remuñe y el ataque final y trepando llegaríamos a la cumbre.
Fede bajando cae arrastrando el culo unos cinco metros, hasta que la cuerda quedó tensada, con las punteras y el piolet consigue alcanzar la rimaya y ya todos juntos asegurados con la cuerda.
En el circo de Remuñe comemos y comentamos la caída, vamos en dirección a los lagos de Remuñe.
Todo era bajar, sin senda, sin hitos y como única referencia, cruzamos el valle de Remuñe.
La noche se iba echando encima, como no aparecía rastro alguno de senda o camino, por un bosque que era todo bajar, la pendiente era muy empinada pero nuestro esfuerzo fue compensado cuando al fin vimos una carretera.
La dirección que llevaba era buena, el último obstáculo era llegar al 1500, que nos estaba esperando en Pla de Baños.
Pasamos un torrente que era el último obstáculo, como pasarlo, nos descalzamos para poder franquearlo por el caudal que llevaba.
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| A LA IZQUIERDA CESAR ESTORNÉS Y A LA DERECHA FEDE RUIZ DE ARCOCHA EN BIDEKO, RECIBE UN TROFEO POR TODA UNA VIDA DEDICADA A LA MONTAÑA, AÑO 2010. |
BAÑOS DE BENASQUE - BILBAO CON PARADA EN BERDÚN
8 de agosto sábado.
Abandonamos Baños de Benasque con las mochilas a nuestras espaldas, hasta el portamaletas del 1500. Eran las 8,55 de la mañana, mirábamos el paisaje, era ya la última vez que lo íbamos a ver.
Paramos en Berdún para comer, este pueblo está ligado a la historia del Club Deportivo Bilbao desde 1943 o 1944, por aquel entonces unos grandes aficionados a la bicicleta, entre ellos José Ramón Murga, fueron desde Bilbao a Jaca parándose a comer en Berdún.
La amabilidad del mesonero Aquilino Gallardo, con su sonrisa y sincera amabilidad natural consiguió tal afecto que ahora desde aquella excursión colectiva a Ordesa en el año 1945, todo deportista que pasa por ese lugar se queda a comer en el Mesón de Aquilino.
La visita es obligada como lo demuestra la continuidad de las relaciones que se tiene con el embajador de Bilbao en Berdún.
Aquilino Gallardo es amable, nuestra llegada a las dos, nos recibió como en nuestra casa, los amigos de Bilbao habían llegado.
Comida en la terraza con un maravilloso paisaje, sol, campo, cielo azul, con fondo de montaña, firmamos en el libro de oro de la casa.
Esta casa era la sucursal de Bilbao.
En casa de Feijoo invitados para ver las diapositivas de los Montes Malditos, whysky y cerveza, recordando jornadas pasadas.
El broche final del Pirineo 70, lo celebramos en el Restaurante Retolaza, sito en el Casco Viejo, una cena y levantamos las copas para un próximo Pirineo 1971.
Ya empezaríamos a preparar la próxima excursion.
Fede Ruiz de Arcocha es el cronista de esta excursión, el mapa de los Montes Malditos es de su propiedad.
En un próximo artículo haremos una biografía detallada de los cuatro montañeros citados
FIN
ARCHIVO DE MONTAÑA, CLUB DEPORTIVO BILBAO.








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