EL RESTAURANTE KOKY-ÁNGEL GÜENECHEA BELAZA
Decía Carlos Bacigalupe en su libro Cafés Parlantes de Bilbao III tomo: En aquel Bilbao, a principios de los venite se comía de lujo donde Armendariz, Luciano y más familiar en la Bombilla, Bajacoba.
Cuentan que en la Alcazaba ponían las angulas como nadie.
En el año 1914 el Athletic llevó su sede social a la Casa de la Petaca,
junto a la primera casa de la calle Hurtado de Amézaga, esquina Gran Vía. El Banco de Vizcaya todavía no estaba ni en proyecto.
Se inauguró el 12 de septiembre de 1903 y fue demolido el 10 de febrero de 1968.
Hubo dos edificios que se ven en la foto, subiendo la calle de la Estación a la plaza Circular, el dos y el cuatro de Hurtado Amézaga, que aquí fue donde se levantó más tarde el Banco Vizcaya.
En idéntico lugar que la Alcazaba, en agosto de 1956 se inauguró el Bar Koky, tan popular durante muchos años, el restaurante se traslada a la primera planta.
La Alcazaba cerró a comienzos de la guerra civil, el dueño era Juan Jaureguizar y se abrió al público en 1921.
Era un hombre del mundo de la hostelería, poseía el Txakolí Jaureguizar, Alcazaba, Rendez Vous en la calle Gardoqui, San Mamés y el Hotel Portugalete.
En el Txakoli de Jaureguizar de Artxanda durante muchos años, la comisión de montaña celebraba su fiesta anual, concurso de montes e imposición de medallas, era un lugar entrañable y de bellos recuerdos.
Las casas de Hurtado de Amézaga la dos y la cuatro eran propiedad de José María Arteche Osante, politico y empresario vasco. Tenía numerosas propiedades en Bilbao, en 1895 era de nueva construcción, las dos anteriores con el mismo número, se derribaron en el año 1889.
Allí tuvo la Sociedad Ajuria y Merino un depósito doméstico de paja y cebada en 1894, para los carruajes de la sociedad, antes de montar la cafetería El Lyon D´Or en Gran-Vía cinco, en el año 1903 de Jerónimo Merino.
El Hotel la Terrasse, inaugurado en el año 1889 el arquitecto fue Julio Saracibar, ocupaba el dos y el cuatro de Hurtado Amézaga y fue demolido en 1964 para construir la torre del Banco Vizcaya.
Junto al hotel estaba el café Murga, en el número seis de esa calle.
Su propietario se llamaba José Murga y ya existía en el año 1907.
En la Plaza Nueva existió el primer cafe de los Murga, José y Ángel, era el más antiguo ya existía durante el Sitio de Bilbao en 1874, lo mismo que el de Lazurtegui en la misma plaza.
Murga en la calle Hurtado Amézaga, vendía helados y los servía a domicilio, vendía agua mineral de Durango embotellada.
Durante las fiestas de Bilbao en agosto, instalaba un pabellón en el Arenal, con bebidas pero principalmente se vendía la cerveza de un maestro cervecero, llamado Carlos Meins "Cerveza el Toro".
Parece ser que entre los deportistas la cerveza tenía un cierto prestigio, como la bebida de los practicantes de los "sports".
En este caso la Sociedad Ciclista Bilbaina, Roger Moser, Peake, Enrique Pinedo, Jenaro Morales y Luis Fernandez de Gamboa.
Estos aficionados se reunían en el café de Murga, pero en este caso en el Campo Volantín, donde se iniciaron los primeros escarceos velocipédicos y luego de biciclos.
Después de todo esta bagaje profesional se estableció por su cuenta en el Restaurante Koky.
Hoy Koky es unn jubiloso que pasea sus añoranzas, por las calles de Bilbao. Dejó escrito un pequeño libro donde recoge los cocteles más famosos, con inigualable ciencia y salero que sirvió en su popular bar-restaurante Koky.
Ángel era un muchacho rubio como la cerveza, era ingenioso y con modales que acentuaban su incipiente personalidad.
Empezó a trabajar en uno de los bares más afamados de la Palanca.
En el Gato Negro, en la Palanca fue donde comenzó su brillante carrera en el mundo de la hostelería el gran "Koky", uno de los barmans más populares del "bocho" y además un gran artista circense con un corazón de oro (así de grande) K-Toño Frade.
En aquella época la calle de las Cortes estaba en plena ebullición, una cincuentena larga de cabarets, cafeterías y bares que recogían a los estraperlistas, marinos de todas las nacionalidades, cuyos barcos atracaban en nuestros muelles, mineros del hierro que trabajaban en las vetas de hierro que aún quedaban por allí, gentes de abolengo y alta alcurnia.
Le llamaban Koky, el apodo le venía de sus tiempos de clow cuando se dedicaba hacer felices a mucha gente, sobre todo a los niños con pantomimas y monólogos. Siempre era humor blanco, en el Santorio de Gorliz o en Santa Marina, instituciones testigos de su bondad y talante.
Hizo el aprendizaje más tarde en el Mariscol, en el Grill del Hotel Excelsior en la calle Hurtado Amézaga, para establecerse definitivamente en la misma calle más abajo.
Era un niño cuando formó en un grupo en el Campeonato de Trompa, el cuarto que organizaba el Excelsius en 1934 y en un concurso infantil de crucigramas.
De jovencito formo pareja con los Hermanos Vidal (Carmelo y Alfonso) él era el tonto del trío.
Allí se doctoró como barman y como jefe de barra, con la tradicional chaquete de color crema y corbata o jarita negra.
Pasó a su zona noble en Hurtado Amézaga, primero el Mariscol y luego el grill del Hotel Excelsior. Eran famosas en ese lugar las deliciosas ensaladillas rusas, las que comía K-Toño Frade (hijo) con sus padres de jovencito.
Al Koky llegaron a comer figuras del mundo del espectáculo, Antonio Machín, Luis Mariano, Bonet de San Pedro.
Por el Koky paso en los años 1960 y 1961 Cornell Mcneil el corpulento barítono de Minesota, que se acordaba de los chipirones en su salsa y de las tajadas de merluza frita, del Luciano y del Koky. Este barítono había debutado con el ABAO, en el Coliseo Albia con Nabucco y Rigoletto en 1960 y en 1961 con Ballo in Maschera y Don Carlo en el mes de septiembre.
En este lugar se reunía la Asociación Vizcaína de Magos y tuvo su lugar de ensayo Los Chiquis que cantaban bilbainadas.
Este conjunto actuaba ocasionalmente de apoyo con el Circo Amateur del Club Deportivo Bilbao.
De la mano de Arturo Castilla del Circo Americano allí se reunían la Asociación de Amigos del Circo. Ángel Güenechea era un gran aficionado al circo y en su local tenía numerosas fotografías y recuerdos del circo.
El koky tenía fama por sus croquetas dominicales junto con el aperitivo.
Los profesionales de la banca frecuentaban el local, a media mañana una variada fauna compuestas por bancarios y los hombres de la bolsa.
| EL EDIFICIO DEL BANCO VIZCAYA |
Después de todo esta bagaje profesional se estableció por su cuenta en el Restaurante Koky.
El augusto era Ángel Guenechea "Koky" que con Carmelo y Alfonso Vidal, formaron el famoso trío "Hermanos Vidal" que logró grandes éxitos. Tuvo ofertas para pasarse al campo profesional pero él nunca las aceptó.
Se encargaba de juntar orquestas, cantantes y artistas de las distintas modalidades y llevarlos a Santa Marina, para actuar y pasar unas horas inolvidables.
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| KOKY EN SU RESTAURANTE. |
Hoy Koky es unn jubiloso que pasea sus añoranzas, por las calles de Bilbao. Dejó escrito un pequeño libro donde recoge los cocteles más famosos, con inigualable ciencia y salero que sirvió en su popular bar-restaurante Koky.
A Koky el pintor Clapera lo inmortalizó, también Eduardo de la Sota o Ángel Garavilla sirviendo "chiquitos".
Siempre brindó un exquisito trato a sus clientes, con una sonrisa en la boca, tras un chiste que adornanaba su sempiterno sentido del humor




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