lunes, 31 de julio de 2017

MARTIN ARRIZUBIETA LARRÍNAGA ¿HÉROE O IMPOSTOR? TERCERA PARTE

Don Martín Arrizubieta en un acto social
del archivo municipal de Córdoba

Euskadiko Sozialisten Batasuna,era el Felipe Vasco estuvo activo de 1959 a 1969.Los dirigentes eran José Ramón Recalde y Luciano Rincón... 
En el Felipe conoció Martín Arrizubieta a José Ramón Recalde,en su libro "Fe de Vida" dice del cura Martín:Era un extraño personaje llamado Martín Arrizubieta,nacido en Mundaka y residente en Córdoba donde ejercía su ministerio.
Seguramente entró en contacto con la organización a través de Jesús Aumente y Carlos Cstillo del Pino"el psiquiatra rojo"que militó en el PCE hasta 1980 y murió el 15 de mayo de 2009 en Córdoba.
Dentro de la organización al cura se le conocía por el apodo del "Ogro".
José Ramón Recalde pasaba unos días en casa de su suegra en Busturia localidad próxima a Mundaka y allí conoció al cura.
Arrizubieta nos iba desvelando su biografía,velando las historias,mezclando verdades o verdades e invenciones.
Intentando captar nuestro interés y provocar nuestro asombro o admiración.
Decía que había colgado la sotana y que participó en la resistencia contra Mussolini al lado de Sandro Pertini.
Al volver a España el arzobispo,luego cardenal en espíritu de caridad le había reintegrado a la iglesia.
Cuando se trataba de oponerse a la moral libertaria que entonces empezaba a manifestarse entre las gentes del Felipe,el cura solía decir:Mientras no se haya llegado a la moral comunista,la moral cristiana debe ser mantenida.
En el año 1955 publicó un folleto de 67 páginas,titulado Ambiente de autonomía en que florecieron las escuelas mozárabes,se editó en el Boletín de la Academia de Córdoba.
También daba charlas en el Frente de Juventudes y en la Sección Femenina que estaban en su barrio.

UNA VIDENTE,EN LA PARROQUIA:
Ana García Marín casada con José Cuenca Monnet,vivía en la calle Fray Luis de Granada en el número cinco de Córdoba y era feligresa de don Martín.Era conocida en el barrio como "Anita la de la peseta".
Era profetisa y medium,esta señora tenía comunicación directa con Dios,para el Señor nada es imposible,habla cuando quiere y a quién quiere.
Examinados atentamente todas sus conversaciones y la lectura de sus apuntes,no encontramos nada que se oponga a las verdades enseñadas por Dios Nuestro Señor dijo don Martín.
También hemos podido comprobar la curación extraordinaria de Margarita Garrido,a la que pedimos certificado médico y fotos del estado de las llagas,ahora curadas y sin ningún rastro.
Don Martín Arrizubieta fue su protector y valedor de la mística "Anita la de la Peseta".
Así lo certifica,firma y el sello el 9 de setiembre de 1969.
Anita atiende a los enfermos pobres,marginados,para ella es algo normal una obligación de todos nosotros.
Dios me habla y me dice que publique todo lo que he escuchado.Habla con alegría,con sencillez,no hay gestos.
Dice,sepa usted que no soy una loca,no me dejo guiar por caprichosos  pensamientos y soy enemiga de mitos y santones.
En la cocina sobre una repisa tiene unos garbanzos,son diez garbanzos crudos que Anita usa como las cuentas del rosario.
Mientras cocina,toma su libreta donde apunta sus reflexiones y mensajes divinos dictados por Dios.

En Córdoba como en otros sitios de España,las corrientes del progresismo cristiano se acercaron al marxismo.
La iglesia fue mediadora de las revindicaciones populares y portavoces de las demandas del pueblo.
Había grupos que se reunían en la Parroquia de don Martín y este les daba libros de Marx y Lenin,en la sacristía se mantuvieron reuniones con los creadores de la revista Praxis,Carlos Castillo del Pino,José y Manuel Aumente Baena,Aristóteles Moreno.Había otra revista también del psiquiatra cordobés Carlos Castillo del Pino(1922-2009),llamada Revista de Higiene Mental y Sociedad
Arrizubieta participó en reuniones de marcado tinte crítico y social.
El psiquiatra en sus memorias "La Casa del Olivo", describe a Martín Arrizubieta como un soplón de la policía,una persona de la que no te puedes fiar.También la paranoia que demostró por aquellos años con la vigilancia policial a su persona.La policía nunca estuvo más al tanto de nuestras actividades y fue cuando nos reuníamos con don Martín,era su versatilidad y su incontenible charlatanería.



Martín Arrizubieta en Mundaka
foto de la revista Argia 5/5/1985
Todavía vivía su madre y de Córdoba marchó a Mundaka,hacía tiempo que no se veían y era de avanzada edad.Según cuentan las gentes del pueblo,solía pasear por la playa de Laidatxu con ropas estrafalarias e impropias de su condición.Una chaqueta de uniforme azul,pantalones de caballería y botas altas.
Don Martín como cura párroco de ese barrio asistió a la inauguración del monumento a Manolete,en mayo de 1956 frente a su iglesia.
Don Martín tenía voz de trueno,era cura austero y de una exaltada retórica.
En cierta ocasión en la que celebraba misa,en el momento de la comunión se acercó al comulgatorio José Ramón Recalde,se arrodilló y el cura se extrañó de esa conducta que creyó fingida en el comulgante y le dijo:¡Venga,venga José Ramón,déjate de Hostias! con su voz de trueno.

En el año 1966 promueve junto a un grupo numeroso de vecinos del barrio de Santa Marina,la creación de una Asociación de Cabezas de Familia  acogiéndose a la nueva ley.
También fue un gran admirador de Juan XXIII,predicó y divulgó Mater et Magistra y Pacen in Terris.

En los años 1970 cuando se redobló el terrorismo etarra en los llamados años de plomo.Le pusieron un cartel en una pared cercana a su iglesia:¡No queremos curas vascos!
Acuden muchos feligreses y amigos diciéndole que hay que borrar la pintada y él les pide que no la borren.
A Martín Arrizubieta le gustaba que cada uno sea fiel a su raíz,algo muy en el estilo de los nacionalistas y dice: Hay que mantenerse fiel como un árbol,como una flor.

Ya hemos llegado a diciembre de 1978,cuando se ratifica la Constitución Española y así se manifiesta él:Cuando un país entero vota en contra de una constitución y por dos tercios a uno o se han abstenido,nos encontramos frente a un problema de crisis de estado,no ante un problema terrorista.
Cuando el movimiento del desarrollo de una nacionalidad llega a su punto álgido, es el momento de la lucha e intervienen los trabajadores en el proceso de la realización histórica.
Los Arana-Goiri decantaron todo el movimiento fuerista y lo sometieron a la criba de una crítica histórica(los fueros y el partido carlista) para recoger las motivaciones personales de las movilizaciones populares que se habían dado en Euzkadi.

SU LABOR PASTORAL
Era el director espiritual de muchas familias cordobesas,fue vocal de una sociedad llamada Circulo de la Alianza Francesa en el año 1964 en Córdoba.
Oficio cientos de bodas,bautizos,comuniones,la vida social de un gran barrio.Participó en fiestas y actos sociales,invitado por el consistorio cordobés y las autoridades del régimen,como cuando se hizo Hermano Mayor Cofrade,al gobernador militar de la capital,el homenaje a la mujer cordobesa en 1967.......
Fueron famosas sus charlas cuaresmales y conferencias,había mucha concurrencia y curiosidad por ver lo que decía.
Con temas de suma importancia en Andalucía:Grandeza del cristianismo y la indignidad de los cristianos,siempre que se plantea la reforma agraria.
Autocrítica,evasionismo espiritual,comentarios a la Encíclica Mater et Magistra.
Vivificación de los jurados de empresa,actualidad dentro de los sindicatos.
Realismo auténtico,convenios colectivos.
Salario mínimo,vital dignidad de los hombres.
Implantación de nuevas estructuras que se conforman con la dignidad de los hombres no explotados,hijos de Dios.
Aparecieron voces de curas obreros,criticando los títulos de propiedad
y don Martín se levantó diciendo que eso era comunismo.
En el orden pastoral desarrolló los círculos de estudio entre las diferentes ramas de Acción Católica.



Tarjeta postal que escribió al bretón desde el campo de concentración
Neubrandenburg,Archivo la Fundación Sabino Arana




reverso de la tarjeta postal
Archivo Fundación Sabino Arana
COMO LE VEÍAN LOS DEMÁS:
Era una persona de fuerte carácter,dominante,con un sentido dialéctico de enfrentamiento permanente con el oponente.
Pero a la vez afable con los amigos y con buen sentido del humor.Se sentía un vasco puro,reconociendo que su tierra de exilio Andalucía era agradecida con su persona.
Fue un sacerdote independiente con respecto al clero cordobés.
Fue siempre fiel a Fray Albino y entregado a su parroquia y dadivoso en obras benéficas.
En la liturgia era muy ortodoxo se atenía a las directrices de Roma en todo momento.
Tenía voz de trueno,su eco resonaba como un látigo por los muros de Santa Marina,aunque su sermón era más sobre lo humano que sobre lo divino.
Austero,ceremonioso,ritual,don Martín era un cura exaltado en aquella España de los tristes discursos de Navidad.
Su oratoria quedaba algo anacrónica,como su oculta ideología de nacionalismo vasco.
Don Martín el bien informado,tuvo pasión por la dialéctica y las nostalgia permanente a su tierra de nacimiento. 
Buscaba las relaciones plurales y sobre todo aquellas que le permitiesen asomar a los entresijos de la cultura y de la política.
Otros  opinan de distinta forma diciendo que era un cura expansivo,temple liberal y de esos que dicen "Al pan,pan y al vino,vino.
Tenía una obsesión,un delirio-conspiratorio y persecutorioy la brigada político-social vigilando sus sermones cuaresmales,aveces se dirigía a ellos desde el púlpito de esta forma:¡Esos chiquilicuatres y mequetrefes que están en la puerta de atrás,anoten,anoten que hay materia!.
Decía de su exilio,Franco me ha exiliado a Córdoba creyendo que era un castigo ejemplar y no sabe que me ha regalado un exilio de oro,trayéndome a esta Andalucía llena de luz y alegría y terminaba con una sonrisa desbordante.Pero está por demostrar si fue un exilio o castigo tal como él dice.
Su obsesión conspiratoria le hacía ver a posibles policías detrás de cada esquina de forma camuflada:"Me los mandan hasta vestidos de Manolete" decía.
No admitía ningún comentario o crítica sobre el País Vasco,había que dejarle hablar sin preguntarle.
Si alguien osaba hacer alguna crítica sobre el sagrado tema se exaltaba hasta extremos de locura,dando voces y decía:Estos politiquillos de pacotilla de Madrid,que no tienen ni zorra idea de lo que es mi pueblo,sus gentes,sus costumbres y digo como vuestro paisano el Guerra:"Apañaos van".
Presumía de que sus misas eran para los dos bandos:Esta misa es para todos los caídos.
Cuando se oían los comentarios de "cuartelazos"a don Martín se le veía con su boina y algunos feligreses le decían:Don Martín no debería dar señas de su identidad vasca.

A don Martín le escuchábamos con gusto,aunque de vez en cuando nos diera el barrunto de que le patinaban las neuronas más de la cuenta.
A veces nos mandaba alguno de nosotros a un colmado,a por un litro de vino,un cuarto de jamón.Soplaba con alegría y muy pronto se calentaba con el vino y daba rienda suelta a todas sus narraciones,reconstruyendo conversaciones con sus carceleros alemanes ya que hacía de intérprete entre alemanes y franceses.
Recuerdo la vieja sacristía envuelta por el olor a humedad a papel antiguo.Los ojos desencajados del viejo cura,tras las gafas eternamente empañadas y las bolitas de saliva que se le escapaban cuando su hablar se hacía más exaltado.
Era entonces cuando decía que el marxismo está más vivo que nunca y lo que Andalucía necesitaba era un partido nacionalista radical con un brazo armado si hacía falta.Odiaba a los señoritos del partido Socialista Andaluz.

En los años 1970 en sus visitas a su tierra estrechó con el poeta Gabriel Aresti y con el matrimonio Sastre-Forest.
Se reunía con Alfonso Sastre cuando iba de vacaciones.
Sastre era muchas cosas en uno,escritor,dramaturgo,ensayista,guionista de cine y crítico y combativo con Franco,pero sumiso y complaciente con el mundo etarra.Su mujer había mamado el radicalismo político de joven,sus padres eran anarquistas catalanes y fueron tal para cual.Según dice Jon Jauristi los dirigentes del partido comunista de Euzkadi a don Martín le acogieron y lo consideraron como a uno de los suyos.Publicaba en revistas clandestinas con el seudónimo Arracoa(el Crisol) sus artículos eran una mezcla de aranismo y estalinismo.
El cura llevó a radicalizar su nacionalismo,por esos años también conoció a Jon Juaristi que coqueteaba con el mundo de Eta,luego se hizo comunista,de Euzkadiko Ezkerra,articulista del Deia y luego cayó del caballo a la entrada de Damasco deslumbrado por la luz,como San Pablo y al recobrar la vista se hizo constitucionalista.En su última novela de La caza del salvaje,hace una recreación de don Martín Arrizubieta al que conoció.Martín Abadía era un cura vasco nacionalista,disoluto y sin escrúpulos que recorre el siglo XX en pos de un evasivo sueño totalitario,en medio de la violencia política que se apodera de Europa.Aprenderá a sobrevivir mediante la impostura y la traición a lo largo de medio siglo,esto es lo que dice la solapa de su libro.

Tenía un círculo restringido que lo admiraba y reconocía su valía revolucionaria,por lo menos eso era lo que el decía de sí mismo.
Por otra parte en sus ratos libres escribía poemas muy místicos en vascuence que nos traducía y recitaba pomposamente y con voz engolada.Mientras tratábamos de esquivar a duras penas de su fuego graneado de perdigones salivares.
En una conversación de Carlos Castillo del Pino con el cura,dice:comenzó hablar conmigo de Nietzsche después de marginar a tres mujeres que nos acompañaban.Citaba párrafos enteros en alemán quería deslumbrar a sus interlocutores y hacer saber que no era un cura cualquiera.
Don Martín era gordo,de estatura algo más que mediana,de barba cerrada y oscura,de pelo graso.De su sotana desprendía un olor a sudor rancio que se hacía sentir a unos metros.
Asomaba un cuello duro que había sido blanco semanas antes,las uñas seriamente negras.
Don Martín tenía la costumbre de coger las pastas con el índice y el pulgar de la mano derecha,la acariciaba entre sus manos y a continuación se la zampaba,luego mirando sus dedos manchados de grasa y como solución se acariciaba el cabello ya de por si graso y le añadía la grasa de los dedos.
Nunca me pareció una persona de fiar por más que le traté algunos años.Más por su inconsistencia que porque fuera un chivato.
Era un hombre dominado por sus pasiones,intolerante e impulsivo.
Una cosa que le exasperaba,hasta hacerle perder los estribos era que algún feligrés le abandonara de sus círculos de estudio que se celebraban en la sacristía donde se trataban entre otras cosas temas teológicos para seglares.
Un tipo como él que padecía una soberbia apabullante,con su trayectoria de conspirador a sus espaldas y unas inquietudes intelectuales tan estrafalarias para acabar de párroco en un barrio de Córdoba.
Fue aplastado por la tremenda losa de la ramplonería del franquismo de posguerra,rodeado de beatas y aguardentosos falangistas,tratando de chupar rueda entre los desconfiados intelectuales progresistas del momento en Córdoba.
Cementerio de San Rafael  entrada principal,del año 1833.
Aquí está enterrado Julio Romero de Torres
EL FINAL DE DON MARTÍN:
En el año 1983 ya tenía 74 años y decidió jubilarse de párroco en Córdoba y regresó a su Euzkadi natal.
Vivió unos años dedicado a la ciencia y al euskera,en una vivienda muy espaciosa heredada de sus mayores.
Baldas,asientos,sillas,armarios,todo repleto y atiborrado de libros de los más variados temas.
Los filosóficos eran los que más le interesaban,también soñaba con trabajos de la misma materia en euskera.
La biblioteca de Arrizubieta,una vez de inventariar todo su contenido se compone de 8.185 ejemplares,5.026 documentos,249 publicaciones periódicas,35 documentos antiguos o anteriores al siglo XIX y 49 manuscritos.
Clotilde Olaran,Jefa de la Sección de la Biblioteca Foral de Bizkaia por indicación de la Biblioteca Foral de Bizkaia compró todo su fondo a la familia de don Martín Arrizubieta.

Pero se habían producido cambios profundos en la sociedad vasca.Había varios nacionalismos,el 4 de setiembre de 1986 se produce la escisión en el PNV y sale otro partido EA.
La escisión fue muy dolorosa para la familia nacionalista se enfrentaron y dividieron familias.
En Mundaka el partido hegemónico era el PNV en la alcaldía.
Martín Arrizubieta tenía pocas simpatías entre sus paisanos,por su pasado y su presente de aventurero de la política.
Lo echaron de malas maneras del Batzoki del pueblo ¿Como te atreves a venir tu por aquí?.
Encontró un ambiente francamente hostil y desde luego no fue profeta en su tierra.
En Mundaka y en la casa de sus padres con una importante y selecta biblioteca.
Le hicieron una entrevista a don Martín,para el programa Saski-Naski
del centro regional de TVE del País Vasco.
Luciano Rincón llevó el peso de la entrevista ayudado por Antxón Urrusolo.
Luciano había militado en el Felipe y estuvo preso en la cárcel de Córdoba,donde Arrizubieta asistía a los presos políticos.
Así surgió la amistad y fue Luciano el que propuso la entrevista por considerarlo un tipo curioso.
Antxón Urrusolo tenía la costumbre de traer a su programa a gente marginal,personajes estrambóticos,extravagantes,excéntricos,raros o sea gente friki de toda índole y condición.
Al principio la entrevista fue un poco plúmbea,parece ser que a don Martín se le fue un poco "la olla"y comenzó a ensalzar y justificar a Eta,también lo llamó movimiento de liberación vasco y esto se dio sin cortes en un programa para Bizkaia en TVE al mediodía y fue en los años de plomo mediados de 1980.
Pero antes habían estado en su casa de Mundaka,para preparar la entrevista y el cura los invitó a comer a Luciano Rincón,Antxón Urrusolo y a un cámara de televisión.
Al poner los cubiertos encima de la mesa les hizo la siguiente observación:"Que nadie se lleva ningún cubierto,son un recuerdo de familia y además son de plata".Antxón y el cámara les dio un ataque de risa nerviosa y la sopa que sorbían salió pulverizada de sus bocas y despedida por todos los sitios.
El cura no hizo ningún comentario,no se dio por aludido.Pero Luciano Rincón se enfadó con ellos porque lo consideraba una falta de respeto hacia el cura.Por más que explicaron que fue algo espontáneo y sin ánimo de burlarse de don Martín.
El cura les llevó a su dormitorio donde tenía un ataúd,decía que lo había comprado de segunda mano,pero que no sabía si era de un segundo muerto.




El destino le jugó una mala pasada al cura vasco,él
que practicó el pundonor cultista exagerado y que fue
en vida un maniático de la ortografía,tanto en vascuence
como en castellano.Un marmolista justiciero le grabó en su lápida "Feligreces"


Don Martín fue encegueciendo hasta morir,dice un feligrés que aquél sacerdote dialogante,aliviaba su destierro de la tierra de origen.Los ojos no me responden,pero la otra luz es más fuerte.
Los periódicos de la capital cordobesa dieron la noticia,a las once de la mañana de ayer,el cuerpo sin vida de Martín de Arrizubieta y Larrínaga salió por última vez entre el dolor de sus feligreses y amigos de la Iglesia de Santa Marina de la que fue párroco durante treinta años.Fue el uno de setiembre de 1988 y lo enterraron en el cementerio de San Rafael.
Vivió en la mas absoluta pobreza,siendo un gran luchador de la libertad.
Vivió en una casa de vecinos del barrio con una feligresa que se encariñó con él,la tita Feli.
En el Diario de Córdoba,del dos de setiembre de 1988 un feligrés agradecido le dedicó estos versos.

Don Martín de Arrizubieta
un cura muy liberal.
con arranques de profeta
las verdades como puños.

Chispeaba en sus sermones
pedía un mundo más humano
y de buenas intenciones.

Un vasco que supo ver
lo que Córdoba tenía
en lo hondo de su ser.

Cura de Santa Marina
que bautizó piconeros
con salero y gracia fina.

FIN DE LA TERCERA PARTE

Liburuklik
Hemeroteca Diputación Foral de Bizkaia
Archivo Foral de la Diputación Foral de Bizkaia
Biblioteca Nacional de Madrid
Periódico ABC
Argia articulo 5/5/1985 Martín Arrizubieta de Edorta Jimenez y J.Landa.
Fundación Sabino Arana
Ayuntamiento de Mundaka
Archivo de Simancas-Memoria Histórica.
Cordobapedia Martín Arizubieta
Jon Juaristi ABC 15 de mayo de 2005
Un nazismo colaboracionista español,Martín Arrizubieta,Wilhelm Faupel y los últimos de Berlín 1944-45
de Xosé M.Muñez Seixas.
Los combatientes españoles a los que Hitler admiró del mismo autor.
La casa del olivo de Carlos Castilla del Pino.
Fe de vida de José Ramón Recalde.
A mí me bautizó un cura nazi,Manuel Harazen.

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