martes, 4 de julio de 2017

LA CAFETERÍA TOLEDO,DE ALFREDO LOZANO

Alfredo Lozano Hernáez

Por el año 1915,la prosperidad y la bonanza económica se hacía sentir en Bilbao.La guerra mundial y la neutralidad de España fueron factores determinantes.

En ese año llega a Bilbao Elías Segovia,tiene diez y nueve años.Nacido en Talavera de la Reina y ya tenía recorrida media geografia española.
Dice Elías que el Bilbao de 1915 era muy agradable  y acogedor,todo el mundo era amigo de todos y la gente se quería de verdad,hoy se está perdiendo el sentido del humor.
Pero no todo era alegre y risueño por aquella época,las huelgas generales de principios de siglo,la lucha de clases y los enfrentamientos en la calle de las derechas y la izquierda.
Entró a trabajar en la Concordia,el titular del negocio se llamaba Francisco Echezartu y allí conoció a otro joven llamado Alfredo Lozano Hernáez,que salió de su pueblo Matute en la Rioja y llegó a Bilbao con solo catorce años.Había nacido el 17 de agosto de 1901 en el mencionado pueblo riojano.Era el mayor de ocho hermanos,Adolfo,Jesús,Marcos,José,Pio,María Teresa que murió al nacer en 1910 y otra María Teresa nacida el año 1914,la más joven de todos los hermanos.
Alfredo era un joven serio,perfeccionista y con ganas de abrirse camino en la vida.Las vidas de ambos transcurrían entorno al trabajo duro,exigente y el señor Echezartu los tenía en su casa en régimen de pensión completa.Alfredo era de espíritu ahorrador,solía decir que salía de casa con una peseta y volvía con ella.
Elías se quedó en la Concordia y Alfredo llevado de sus deseos de forjarse un porvenir alzó el vuelo.

Dirigió el Bar Los Luises de los Jesuitas( la Residencia) entre la calle Ayala y Luchana,hoy llamada Padre Lojendio.
En el año 1887 se edificó la Residencia y la Iglesia de la misma orden.
Alfredo contó con la protección del Padre Juan Lojendio Garín que entre los años 1918 al 1920 se hizo cargo de la Residencia. 
Lojendio nació en la misma Plaza de la Constitución de San Sebastián el 17 de febrero de 1877.
El 31 de agosto de 1895,con diez y ocho años ingresó en la Compañía de Jesús,el 30 de junio de 1910 se ordenó sacerdote y su primer destino fue en el año 1912 en la Universidad de Deusto.En el año 1922 se dedicaba a la docencia con clases historia de España en la Universidad.
Permaneció toda su vida en la Residencia,solo la salida forzosa durante la República y expulsión de todos los jesuitas.
Dedicó mucho tiempo en el Centro de San Luis,con los jóvenes,la confesión,comunión,ejercicios espirituales,adoración nocturna y ayudar a bien morir a muchos bilbaínos,el padre Lojendio murió en enero de 1964.
El señor Emperaile librero e impresor era el presidente de Los Luises en aquellos años,donde acuden oradores de las juventudes conservadoras,el joven Esteban Bilbao,Valentín Gamazo........
Allí a las puertas de la Residencia terminaban muchas manifestaciones de la izquierda y se defendía la derecha,unos a favor y  otros en contra de la monarquía,la dictadura de Primo Rivera y lo mismo sucedió con la república.Durante la guerra fue incautado el edificio y se convirtió en hospital de guerra.
Siguió la influencia de los jesuitas en Bilbao después de la guerra durante muchos años.El padre Alfonso Moreno hermano del futbolista Pichichi,confesor y confidente de la clase pudiente bilbaína.
Siempre era un timbre de honor poner en la esquela del difunto el nombre de su padre espiritual .
El padre Luis Bernaola Churruca se encargó del poder económico y era una especie de agencia de colocación de los jóvenes bilbaínos de clase media y alta,movía sus influencias para conseguir los objetivos.
Matute(La Rioja) debajo de la Peña Tobía
Alfredo deja el Club de Los Luises y el 5 de diciembre de 1922 se inaugura el Bar Metropol,en la calle Astarloa número dos en el mismo lugar que ocupaba el Majestic-Hall.
Los dueños,el señor A.Bajineta y Román Felipe dan un lunch.
Dice la prensa bilbaína,que lo dirige el conocido barman de Bilbao,Alfredo Lozano que se ha puesto al frente del negocio,con los más modernos adelantos,máquina de hacer café,riquísimo no conocido hasta ahora en Bilbao.
En julio de 1926 leemos en los periódicos la inauguración del café,bar,restaurante La Granja en la Plaza Circular tres.Donde anteriormente estuvieron las oficinas del Banco Hispano Americano.Al frente del negocio estaba Alfredo y su padre Mateo como apoderado.
                                                           
Archivo de la Diputación Foral de Bizkaia
En el año 1928 la Granja suministra en una jornada infantil en San Mamés una merienda para niños,cientos de bocadillos y lo hace en competencia con el Iruña de Severo Unzue,el Hotel Arana de Modesto Arana,el Café La Concordia y el café bar El Águila de Cesáreo Artaza,en la calle Del Víctor.
Dirige el Savoy café-bar en la calle Bertendona,esquina con Luchana en le año 1929 que formará parte del patrimonio familiar de los Lozano.

En abril de 1932 regresan de su viaje de luna de miel,estaba casado con María Teresa Pérez Carranza,nacida en Lesaca(Navarra) el 24 de agosto de 1905.
María Teresa era una mujer atractiva que había estudiado magisterio,su madre era maestra y su padre inspector de enseñanza.


Ella fue la que hizo de Pigmalión de Alfredo ,a él no le dio tiempo a formarse en su juventud, su mujer le guió,le aconsejó y consiguió que se interesase por las distintas facetas culturales,la pictórica,la musical y la cultura en general,también tuvo el ansia de viajar y conocer nuevos países con su amigo Elías Segovia.De todos estos viajes se traía,novedades y conocimientos provechosos para su negocio hostelero,siendo el primero en ponerlos en práctica en Bilbao.Por todo lo cual fue un innovador en su profesión en esa ciudad poco imnovadora y reacia a los cambios,en general a todo lo nuevo y más bien conservadora.
Compraba pintura,leía,iba a la ópera y así de esa forma el muchacho que llegó a Bilbao con escaso bagaje cultural fue influenciado culturalmente por su mujer.En febrero de 1933 nació su primera hija María Teresa y luego vino Marisa que no siguieron los negocios hosteleros de su progenitor.
En febrero de 1933 le nombran presidente del gremio de Cafés de Bilbao.
En el año 1935 la mujer de Alfredo,María Teresa es profesora auxiliar de francés.

En el censo electoral de los años 1930,los Lozano Hernáez viven en la calle Ibañez de Bilbao número trece.
Adolfo de treinta años,Alfredo de treinta y dos años,Jesús de veintinueve años,José de veinticinco años estudiante,Marcos de veintisiete años,todos figuraban en el censo como dependientes menos el pequeño José.
Vivían con su padre Mateo Lozano Armas de 58 años que nació el año 1876 en Tobía (la Rioja).Poseía algunas tierras en el pueblo y algo de ganado.
Su madre se llamaba María Hernáez y Herrán y era de Matute.Se habían casado el 25 de setiembre de 1900.

Matute está situado en la comarca de Nájera,el Alto Najerilla.Es una comarca ganadera,ovino y seguido el vacuno.
La gente de Matute marcha a Logroño o a Bilbao a trabajar,con las parcelarias y la maquinaria agrícola se hace toda la labor y sobra gente.Poco a poco fueron viniendo todos los hermanos a trabajar a Bilbao.
La familia de Alfredo se quedó con La Granja y la otra cafetería entre Bertendona y Hurtado Amézaga haciendo esquina.



MARIA TERESA
En junio de 1936 se inician las obras de la que sería la cafetería Toledo,con un entrepiso de hormigón armado.
En la calle Gran Vía número treinta y cuatro.En esa misma lonja en los años 1920 estuvo la representación de los coches Fiat que la llevaba el doctor Juan Larrazabal,odontólogo de profesión y tenía la consulta con la vivienda encima de la Librería de Estornés.
Don Juan se formó en el deporte y así lo vivió y lo practicó toda su vida,también era un excelente profesional.
En agosto de 1936 se inaugura la cafetería para las fiestas de Bilbao no son buenas fechas para la celebración,se llamó Cafetería Toledo,Restaurante y Salón de Té.
El diseño decorativo es del señor Cossío y se lo encarga a Luis Lerchundi,las escayolas de Rementería y el mobiliario de la Casa Mapei.
Encima de la barra un fresco del pintor Urbina,evocando el descubrimiento de América,también una pintura del Alcázar de Toledo,al entrar a mano derecha donde estaba la barra.
A la izquierda todo mesas y a la esquina un ventanal.Al altillo se podía entrar por la calle Marqués del Puerto y bajando en la entrada por unas escaleras se llegaba a los servicios,donde había una señora con acento andaluz muy educada.
El snack-bar tuvo mucho éxito sobre todo cuando había conciertos en la Filarmónica.
Los barman llevaban pantalón negro,el mandilón bien ceñido hasta los pies y para no meterse las manos en los bolsillos daba la vuelta a su espalda.Con camisa y chaquetilla blanca en invierno.
Los camareros llevaban chaquetilla blanca con hombreras de paño verde y dorados,pantalón negro,pechera acerada con cuello de chaqué y pajarita.Alfredo cuidaba mucho la indumentaria y todos los detalles en lo relativo a la pulcritud,limpieza y siempre cuidando las formas,los buenos modales de todos sus empleados y así los educaba concienzudamente,todos ellos llevaban la impronta de don Alfredo que no permitía la menor negligencia o desaliño,tampoco las incorrecciones o los malos modales.
Terraza con toldo en primavera,verano haciendo esquina Marqués del Puerto con Gran Vía.
Por las tardes a las tertulias acudían gente mayor,principalmente señoras de cierta edad y de posibles,se daban muchas meriendas,cafés,tes,pastas y chocolate con churros.
Los mecánicos de estas señoras las dejaban en la puerta de la cafetería y luego volvían a recogerlas,señoras de abolengo que nunca decían la palabra "chófer",siempre "mecánico"
parece ser que a ellas esta palabra les resultaba de más finura y la otra más ordinaria.Otra particularidad de estas gentes de Neguri era la de poner en la esquela el nombre de su padre o confesor espiritual y de no poner nunca la edad de la persona fallecida.
Por las mañanas muchos desayunos,al medio-día el aperitivo,con gente variopinta pero en general de la buena sociedad.Allí solía acudir el gobernador Genaro Riestra y el camarada Peña,grupos de médicos,en alguna ocasión apareció por allí el escritor Enrique Jardiel Poncela por las fiestas de Agosto.
foto del año 1972,todos los bajos que se ven a izquierda y derecha pertenecen a la cafetería Toledo,
ya está cerrada.
Se puso una orquestina en el altillo del café,durante las fiestas de Bilbao,el Zeluán,el Florida y el Toledo contrataban a medias una orquesta que tocaba en la calle.
El restaurante tuvo mucho éxito,con una cocinera excelente llamada Constantina.Entonces mandaban las mujeres en los fogones haciendo la comida sencilla y tradicional de Bilbao,se compraba el mejor género,la ternera de Espinosa de los Monteros,el pescado de la Pescadería Vasca.
Al principio tenían un pequeño obrador para hacer los pasteles que servían en la cafetería,pastelería y bollería principalmente.Pero viendo el éxito que tenían decidieron abrir al público en una lonja contigua a la cafetería,la Pastelería Suiza.El café por la parte trasera se comunicaba con la pastelería.





del archivo de la Diputación Foral de Bizkaia
La pastelería tenía dos escaparates y una entrada muy estrecha,escaparates viselados y emplomados.En su interior un precioso sofá de madera de caoba,todo muy elegante.También unos frescos de Luis Lerchundi,el puerto viejo de Algorta y uno que representaba la zona minera.
Su esposa María Teresa se hizo cargo del negocio,un magnífico obrador,con excelentes reposteros y pasteleros.
De donde salían la famosa tarta de espinacas,el pastel de arroz,los riquísimos volovanes,la tarta Saint Honoraire.
El pastelero se llamaba  Francisco,Maria Teresa y Alfredo se rodearon de los mejores profesionales y tuvieron tanto éxito que pusieron una furgoneta de reparto para poder atender a los clientes de Neguri,Getxo y Las Arenas y podían presumir de que en su obrador nunca entró la margarina.
La barra de la cafetería era muy atractiva con variedad de artículos,los sandwich a la plancha,las tortitas con nata,la tortilla de patatas,los zumos de pomelo,zumo de tomate y los zumos de tomate y los vermuts preparados,el gin-fizz.
De merienda el chocolate con churros,las copas de helado Toledo y sus propios helados caseros,el café con las máquinas modernas de brazos,la leche merengada,batidos,turcos,banderillas de langostino con huevo rallado,unos bocadillos llamados metros.
Alfredo estaba al cabo de la calle de todo lo relacionado con la hostelería.Marchó a Estados Unidos en busca de novedades para su cafetería.
Alfredo solía viajar con su amigo Elías Segovia,eran dos caracteres completamente opuestos.El primero era discreto,introvertido,serio y estricto,enseñaba muy bien,pero también tenía su fondo de ternura que la solía sacar.
Elías era dicharachero,alegre,divertido,optimista y extrovertido.En uno de esos viajes que organizaba la Sociedad de Hostelería en San Francisco,Elías tuvo la ocurrencia de subirse a la grupa de un caballo de mármol.

Se puede decir que creó escuela,Alfredo enseñó y formó a los mejores barmans y maitres de Bilbao.Todos ellos dejaron su impronta y buen hacer por el mundo.Paco el del Ducale,José Mari del Kirol,el no menos famoso José Luis por Madrid,Jesús el del Lepanto que entró con pantalón corto a trabajar con él,Teo el de la Masía,Bernardo que vino del Torróntegui y luego se estableció en Estraunza.Toda una constelación de gran profesionales de la hostelería.
barra del Toledo
interior del Toledo


bajando las escaleras se iba a los servicios y al snack-bar
Entre los años 1940 y 1950 seguido de la Pastelería Suiza y el portal estaba el Bazar Fhican,que vendía material-médico quirúrgico,calaveras y esqueletos para estudio,pinzas,fonendos y también juguetes.A los niños lo que nos llamaba la atención era los esqueletos y calaveras que las creímos de verdad de algún difunto y nos daba entre miedo y un cierto asco.
Le seguía en la misma acera la tienda de paños,retales y tejidos Castillo,todo por metros,amplios mostradores por donde se deslizaban las telas,con sus encerados mostradores,sus reglas de madera largas y sus grandes tijeras.Seguimos en la misma acera pero ya haciendo esquina con la calle Diputación y Gran Vía,la Galería Illescas se entraba por la calle Diputación.Su dueño era el famoso decorador Otaño,acompañado de su perrito fox-terrier y sus gafas en la cabeza.



A la otra acera en los números impares,la Tintorería la Higiénica había varias en Bilbao y su gerente se llamaba Iturrate,hacía esquina Marqués del Puerto con Gran-Vía.
Seguida estaba la librería de Estornés fundada en julio de 1940,empezó pagando 266,66 pesetas mensuales de renta.
Le seguía la casa Radio Ortega,el Café Florida y haciendo esquina con la calle Diputación Cortina,que vendía loza,porcelana,cristalería.
Si nos vamos hacia la plaza Moyua en los números impares,el Bar Zeluan en la esquina donde ahora está Perodri,competidor del Toledo y el Florida con terraza en la calle.Después al desaparecer el Zeluan vino Tejidos Robles en el primer piso y planta baja,con un escaparate donde se exhibía el Cerdo de la Misericordia para su rifa,gordo,lustroso y ajeno a su trágico final,pendiente de su próximo sorteo.
Madame-X (Fracsa) de una sociedad de Barcelona,especie de bazar mágico donde se podía encontrar de casi todo.Material médico,apósitos,vendas,fajas y rodilleras,condones,equipos de pesca submarina,juguetes.
Los Almacenes Gran Vía de los hermanos Sanjuan,gran variedad de tejidos,otoño,invierno y primavera y por fin Guante Varadé que aún subsiste.En la esquina plaza Moyua la Librería Arrilucea,abarrotada de libros don Amado Pérez de Arrilucea y su esposa infatigable trabajadora,ella siempre buscando libros entre las numerosas pilas y barricadas de literatura.
En la casa de Gran-Vía esquina Marqués del Puerto,en el último piso estaba la Academia Necoechea que preparaban a los ingenieros,los estudiantes se asomaban al balcón y a las chicas guapas les tiraban tizas.

Alfredo Lozano expande su modelo hostelero,la cafetería Hawai en la calle Buenos Aires en el año 1955.Lugar de mucho paso con tres cines,sábados y domingos éxito asegurado.Daba comidas en la barra y era una cafetería americana.
El 21 de octubre de 1972 se cierra el café Toledo y su pastelería para siempre.El edificio lo compra la Caja de Ahorros Vizcaina para ser su oficina principal.
El edificio era propiedad de Pedro y doña Casilda Ampuero Gandarias.A decir de los dueños no fue un gran negocio.Hubo que indemnizar a los numerosos inquilinos de la casa.La prensa aireó que Alfredo Lozano se había llevado 20 millones de pesetas por desalojar el local.
Los de la tienda de Prenatal que eran nuevos,hace dos años no sabían nada,estaban en la calle Marqués del Puerto en la lonja última de la finca.
Alfredo era un tipo avispado para los negocios ya tenía su lonja comprada para trasladar la cafetería sin ningún quebranto económico para él.Una hermosa lonja acristalada junto al parque,donde antes estuvieron IBM y Dragados y Construcciones.
Se abrió el 11 de setiembre de 1972,en Gran-Vía,56.Era un edificio de ladrillo moderno,con el parque a su alrededor.
Empezó a funcionar el nuevo café Toledo con cincuenta y seis empleados.
En ese mismo año abrió la Pastelería Suiza de Marqués del Puerto cuatro,debido al éxito de la anterior.Tenía doscientos metros con obrador propio,antes fue una fundición.
Le siguió la clientela al nuevo local,estaba considerada como la mejor pastelería del momento.Los borrachos,carolinas,juanitas,relámpagos,rusos,de arroz eran entonces los pasteles preferidos.En tartas la mascota,ponche,ruso,San Marcos,tarta de arroz,Moka,tarta de limón,de espinacas y otras muchas de encargo.Había otros competidores como Arrese,Felipe,Zuricalday.............
Alfredo y María Teresa vivían en la Gran Vía,encima del Restaurante Guría,Alfredo acudía todos los días a la cafetería,tenía pleno conocimiento del negocio y lo controlaba con su asistencia diaria.Era un hombre pulcro,atildado y bien trajeado con un sombrero de fieltro de ala corta.Su hija Teresa también trabajaba en la cafetería hasta la venta del negocio.
Pero llegó la crisis de los años 1980 y el ajuste económico,también los años de plomo en que vivió el País Vasco con el terrorismo y la extorsión etarra.
Había el miedo de lo que podía suceder,la responsabilidad de una plantilla tan extensa y con la incertidumbre económica decidieron vender todo.
Fue en el año 1983 cuando los Artaza compraron el negocio,el padre indiano y antiguos hosteleros,venían de explotar el bar de Cruces,Hospital Civil y el Gaico en la calle Alameda Recalde y son los actuales dueños de la cafetería de la calle Bertendona dos,llamada también Gaico.
Lo mismo hicieron con el otro buque insignia de gran prestigio la Pastelería Suiza,la compraron los Urrestarazu.
Sigue con su gran nivel y calidad que antaño tuvo y está considerada como una de las dos mejores pastelerías de Bilbao,junto con Don Manuel.
A don Alfredo Lozano solo le queda el recreo del parque,por donde solía pasear las mañanas tenía 78 años al jubilarse.¿Que podía pensar al ver su negocio de toda la vida en manos de otro?.El que había llevado una vida plena dedicada a su cafetería a su trabajo,creando un emporio de riqueza hasta el punto que llegó a construir una casa,vendiendo pisos algunos de sus empleados,descontándoles mensualmente una parte de la nómina.
Ya había fallecido su mujer,el maestro de la hostelería bilbaína Alfredo Lozano murió el 19 de febrero de 1998 iba ha cumplir los 97 años el mes de agosto.
Dejó una buena escuela Bernardino del Toledo antiguo trabajó con él cuarenta años,José Luis treinta y nueve años,José,Matías,Manolo y Abel que lleva en la casa desde el año 1972 y continua al pie del cañón.
Una acuarela del viejo Toledo
ADIÓS,VIEJO TOLEDO
Decir adiós,
adiós para siempre al Toledo de mis amigos,
de mis tertulias,de mi bilbainísmo romántico,
de mis muchos afectos,de mis muchos recuerdos,
vividos al aire libre del aperitivo,
bajo aquel toldo verde que Bernardino desplegaba con rito casi marinero.¿Te acuerdas Bernardino?
y en el cálido bullicio de las veladas
tras las cristaleras empañadas,cuando el sirimiri barnizado
 de gris a los estudiantillos y demás paseantes de la Gran Vía.......
decir adiós a todo aquel mundo,es despedirse con infinita nostalgia de toda una época,
de toda una generación,casi,casi de toda una forma de vivir.
Ay Toledo,Toledo amigo !
Rincón de media vida,confesionario de penas,
salón de sonrisas,mercadillo de noticias......
Eres más que un local grato.
Eras,tu lo sabes,nuestro Toledo.
Adiós,viejo Toledo. (Miguel Robledo Echevarría).

FIN
Mi agredecimiento a Teresa Lozano
Liburuklik
Hemeroteca Diputación Foral de Bizkaia
Archivo Diputación Foral de Bizkaia
Biblioteca Nacional de Madrid.
Carlos Bacigalupe,Los Cafés de Bilbao 



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