jueves, 10 de diciembre de 2009

MANUEL TORCIDA Y TORRE -Un pionero de la fotografía en Bizkaia-

Torcida es un apellido originario de Cantabria. En los siglos XVI y XVII ya hay familias con ese apellido en Castillo y Quijas.
Los padres de Manuel, Andrés Torcida y Rosario Torre, regentaban un hotel en el centro de Santander, en la calle Paseo de Pereda, esquina con Puerta Chico. En el año 1872 Alfonso XII visita por primera vez Santander, invitado por el que sería nombrado en el año 1878 Marqués de Comillas. Aún no se había construido el Palacio de la Magdalena y la familia real venía a veranear a Santander al hotel de los Torcida. La señora Rosario recuerda lo interesado que se le veía al joven rey Alfonso XIII con  las mujeres.

Manuel nació en Santander el 15 de noviembre de 1864. Tenía dos hermanos, uno de ellos, Rafael, murió de tifus. La epidemia de cólera en la capital fue muy trágica, la mortandad obligó a cerrar el hotel a la familia y tuvo cuantiosas pérdidas en una explotación ganadera.

Manuel estudió Químico y farmacéutico en la universidad de Salamanca. Con 29 años se casó con Cristina Ortiz, y ya en el año 1893 le tenemos instalado en Bilbao. Su primer trabajo fue de químico en la fábrica de pinturas de Barandiaran. Poco duró en este oficio, su auténtica afición era la fotografía y se estableció en la calle Correo.Fue socio de la Sociedad El Sitio de Bilbao con el número 165.

Los hermanos Lumiere de París, por amistad, le conceden una representación de papel fotográfico para España.Puso distintas tiendas en la Gran Vía de Bilbao y llegó a tener 15 empleados. Vendía material fotográfico y de pintura, patentó una fórmula de revelado y fijador y editó el boletín Lux,con información de fotografía.



el rey Alfonso XII en Santander, año 1872 Agosto visita real,
Ilustración Española y Americana


Con su cámara fotográfica en ristre y su pluma hacía reportajes de tema histórico-artístico que publicaba en el periódico vespertino de Bilbao ‘La Tarde’.
Fue premiado con distintos galardones y medallas en ciudades como París, Bruselas. En Valencia, en el año 1904 fue premiado por la famosa foto al contra luz ‘El paseo de los Caños’, a la que daba un aire misterioso y mágico.
Donó positivos fotográficos al archivo histórico de Santander en un viaje que hizo a su tierra, con un álbum titulado ‘Recuerdo inolvidable de una excursión a la tierruca, del 26 al 29 de junio de 1926’. Ahora, este álbum se conserva en la Diputación Foral de BIzkaia, y también algunas placas fotográficas de gran valor.
Un desgraciado incendio en los años 30 provocó la destrucción de una parte del archivo fotográfico de la familia Torcida.
La revista Novedades,de San Sebastián lleva en portada muchas fotos de Manuel Torcida en los años que van de 1911 y sucesivos.Se puede ver la calidad de la foto, como refleja el paisaje y el alma de un pueblo.

Como socio del Club deportivo participó en la organización de la Copa Pagasarri, el 15 de diciembre de 1912, y fue secretario de la fuente del Tarín. También en 1912, participó en una excursión de masas que subió al Gorbea, la primera en la historia de Euskadi, formando parte de una comisión artística. El Club conserva todas las fotos de la subida, obra de don Manuel.

Daba clases de fotografía en el Club desinteresadamente, y creo un grupo de aficionados que daría lugar a concursos de fotografía a lo largo de los años, algunos de ellos internacionales.

Su hijo, Luis Torcida, fue montañero y un buen ciclista. Compañero de fatigas de Eusebio Soriano, otro gran deportista del Club, participó en la primera edición de la Copa Pagasarri.
En el año 1964, con motivo del cincuenta aniversario de la Comisión de Montaña, el Club dió una cena homenaje a los cuatro supervivientes vivos, que subieron al Ganekogorta el día 30 de septiembre de 1914, origen del primer concurso de montes de Euskadi, Antxon Bandrés, Luis Borné, Daniel Oñate y Luis Torcida.

Tanto don Manuel como su hijo Luis quisieron a Bilbao y a todos los rincones de Bizkaia. Todas sus fotos de paisajes, monumentos y caseríos lo atestiguan.
Aquella estrella roja de cinco puntas con borde dorado que decía Casa Lux.
empleadas de la Casa Lux





En el año 1945 Manuel Bores publica un artículo en la Revista Vida Vasca hace una semblanza de Manuel Torcida y  dice así:
MANUEL TORCIDA,el artista de la fotografía que se adentró en Bilbao como un bilbaíno más.
Fotógrafo,escritor y filósofo,consagró toda su vida al arte,robándole a la naturaleza sus bellezas.
Para ser profesional de la fotografía hay que sentirla y quién así decía se golpeaba con fuerza el pecho en ese lado noble donde palpita su corazón.
Es don Manuel Torcida,en la memoria de muchos bilbaínos que le trataron.Alto,enjuto de cuerpo y cara con una cabeza de pelo negro que desbordaba las alas de su sombrero y con un cuello alto también que cubría el blanco y duro almidón a modo de una recia prolongación de su blanca pechera descubierta por el corte de su atildado traje.
Manuel Torcida era conocido por Lux nombre simbólico de un arte que él trajo a Bilbao.
Porque este buen amigo que de nosotros fue,vino de la Montaña para enamorarse del bochito y congregarse e inmortalizarse con sus fotografías que deberían ser recopiladas todas,el mejor documental de nuestra Villa,que va perdiendo su fisinomía con la misma rapidez que una niña que tiene prisa en hacerse muy mujer.
Torcida el buén montañés cumplió a la maravilla la misión que le trajo a Bilbao y fue tan bilbaíno como santanderino.
Yo admito que haya aficionados a la fotografía porque el aficionado pone deseo y pone calor en su obra,lo que no admito es que haya quién se llame fotógrafo sin sentir la fotografía.
Y cuando alguien le llevaba la contraria en este tema decía:Un mal fotógrafo,es tanto como un mal médico,porque está expuesto a cometer un crimen y matar el arte que es uno de los mayores pecados de este mundo.
Fue un verdadero apóstol de la fotografía,en la calle Gran Vía frente al cine Olimpia.El establecimiento y estudio era de estilo vasco que parecía un museo.Salía a la calle con su máquina y su trípode,como un pintor sale con su paleta y su caballete para captar la luz y el paisaje.Aveces tenía que aguardar horas enteras a que el sol sea su mejor aliado.
No quiso jamás que en el laboratorio nadie le ayudara,ni tan siquiera su hijo que empezó a aprender el arte de la fotografía a su lado.
Era también un filósofo,un gran lector y humorista.Muchos bilbaínos le recordaran por el Sinsorgo,hablaba de las costumbres de Bilbao y su ambiente.
Ultimamente el gran fotógrafo sintió en su cuerpo las garras de la enfermedad,lenta y traidora que le llevó al sepulcro.
Un duro y severo régimen que a veces el enfermo se lo saltaba,me dijo una vez en la barra del café Pacho.
Paisano me dijo Torcida,ya no me dejan ni tomar café,no puedo vivir,ni quiero vivir tampoco.
Como he dicho Torcida era un filósofo,en sus postreros días le hablé de las fotografías:
¡Oh si mientras pueda tenerme en pie he de seguir robando la belleza del paisaje para llevármelo a casa¡
Si vieras las cosas que me dicen las fotografías,la emoción que me produce la revelación de los negativos,cuando las placas se dibujan bajo la tenue luz roja.

FIN
Archivo y Biblioteca de la Diputación Foral de Bizkaia.

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